El trabajador que rechaza la reducción de su salario suma para el despido colectivo

En una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, se establece la rescisión de un contrato laboral ante la negativa de la persona trabajadora a aceptar una reducción de su salario del 25%, o de otra modificación unilateral y sustancial de los elementos esenciales del contrato que le afecten, es un despido a efectos de la Directiva europea sobre los despidos colectivos.

Cuando desde una empresa se procede, unilateralmente y en perjuicio de la persona trabajadora, a modificar de manera sustancial elementos del contrato de trabajo por motivos no imputables al trabajador, se debe considerar que se encuentra comprendido en el concepto de despido en el sentido de la Directiva 98/59/CE, sobre despidos colectivos.

Esto lo establece la sentencia del TJUE, que dictamina que para determinar si existe un despido colectivo, se asimilarán a éstos las extinciones de contrato de trabajo producidas por iniciativa del empresario, sea por uno o varios motivos, no inherentes a las personas trabajadoras, siempre y cuando los despidos sean al menos cinco.

En España, la legislación al respecto, dice que las empresas que ocupen a entre 100 y 300 trabajadores, se entiende por despido colectivo la extinción de contratos de trabajo por causas objetivas cuando, en un período de 90 días, la extinción afecte como mínimo al 10% del número de trabajadores. Ese tamaño debe determinarse según el número de personas trabajadoras allí empleadas habitualmente, sin que sea relevante a este respecto la naturaleza de las relaciones laborales.

A pesar de esto, se recuerda que los trabajadores cuyos contratos se extinguen por la llegada regular de su término resolutorio no deben ser tenidos en cuenta a efectos de determinar la existencia de un ‘despido colectivo’ en el sentido de la Directiva.

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